Dispuesto a abandonar el Opus Dei
PREGUNTA: Es bien sabido que Mons. Escrivá de Balaguer estuvo dispuesto a abandonar el Opus Dei al final de los años cuarenta para embarcarse en una nueva fundación dirigida sólo a sacerdotes diocesanos. Y que no fue necesario, porque encontró una solución adecuada dentro de la Obra. ¿Renunció a su cargo de Presidente General del Opus Dei en algún otro momento?
En 1951, se presentó una gran contradicción para el Opus Dei, pues se intentaba dividir las dos Secciones y cortar la cabeza. Meses después, en 1952, a través del Card. Tedeschini, Mons. Escrivá de Balaguer hizo saber al Papa que estaba dispuesto a renunciar a su cargo y a colocarse en el último lugar del Opus Dei; pero rogaba por amor de Dios que no le echasen de la Obra, porque sería como cometer un asesinato, ya que el Opus Dei era la razón de su vida. Sin embargo, insisto, puntualizó su absoluta determinación de quedarse en el último rincón, si así se lo indicaban.
Posteriormente, cuando presentó -oficiosamente- la primera petición de estudio de la solución jurídica definitiva del Opus Dei, hizo comunicar a Mons. Scapinelli di Leguigno, para que lo supiese también el Card. Tardini, que si su persona era un obstáculo para esa propuesta, estaba dispuesto a renunciar al cargo de Presidente General y quedarse como un simple sacerdote dentro del Opus Dei. Don Álvaro del Portillo se encargó de transmitir este pensamiento a Mons. Scapinelli, el cual replicó que esa posible sustitución era una idea "da dimenticare", para olvidar.
Reiteró esa disposición en 1962, cuando volvió a tramitarse la solicitud al Papa Juan XXIII, ya de modo oficial. No dejó de precisar que estaba dispuesto a dejar el cargo que ocupaba, si suponía el más mínimo obstáculo para la propuesta.
También se lo manifestó de palabra al Santo Padre Pablo VI, en las audiencias que le concedió, al hablar de la situación jurídica del Opus Dei, pendiente de solución.